Verde cristal, verde agua me señaló una vecina. Ahí están las copas. Una persona del Barrio de Santiago, cuyo nombre no quiere que sea divulgado, me prometió reunir dinero para comprarlas. Son nuevas con un aire antiguo bohemio que las hacen sublimes. Su tenor radica en que han sido elaboradas con la excelente precisión de las artesanías antiguas del Véneto antiguo, nos evoca los hermosos bocetos de la apasionada Venecia. Tal vez venga de ahí su inspiración. Mientras invitan a un comprador a ser llevadas.

